Se define como una medida requerida de flujo, consistente y necesaria para que un proceso cumpla con la demanda del cliente. Takt es una palabra alemana que indica “ritmo de tambor”, ritmo consistente, ritmo regular en el proceso para satisfacer una demanda. Estos ritmos pueden ser altos o bajos al igual que la demanda realizada por lo que debemos enfocarnos en producir al ritmo requerido en lugar de producir lo máximo posible en el menor tiempo. Esta herramienta nos permite optimizar nuestras capacidades de la manera más adecuada para cumplir todos nuestros objetivos.