Es un proceso en el que se aplican de manera regular un conjunto de buenas prácticas para trabajar colaborativamente y obtener el mejor resultado posible de un proyecto. Estas prácticas se apoyan unas a otras y su selección tiene origen en un estudio de la manera de trabajar de equipos altamente productivos.

Es una metodología ágil de gestión de proyectos cuyo objetivo primordial es elevar al máximo la productividad de un equipo ya  que reduce al máximo la burocracia y actividades no orientadas a producir resultados en periodos muy breves de tiempo (enre una semana y 30 días) por medio de iteraciones o Sprints donde se evalúan los avances y se proponen soluciones.

Ideal para proyectos con un rápido cambio de requerimientos